Recientemente nos han contado una historia de terror que a
mí, literalmente, me dejó una noche en vela. Cada vez que cerraba los ojos me
venía la estampa….
Resulta que un vecino de Salburua llevó recientemente su
coche al taller para un rutinario cambio de aceite. Rato después de dejar su
coche en el taller recibió una llamada de lo más desagradable….
Los mecánicos habían encontrado ¡un
nido de ratas bajo el capó!
Espeluznante imaginarse yendo al trabajo todos los días con
semejantes pasajeros, llevando a los niños al cole, yendo por toda la ciudad
repartiendo semillas de rata…
Pero lo peor no es eso. Las ratas se comen cualquier cosa
así que si a las ratas les hubiese dado por roer algún cable, algún tubo,…. No
queremos ni pensarlo, pero hay que pensarlo.
Una familia vitoriana ha sufrido el riesgo de tener algún
accidente en carretera porque no se soluciona este problema. ¿Hará falta que
una familia tenga un grave accidente?
Pelos de punta. Sigamos como hasta ahora, que nos va muy
bien.

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